Publicidad
ESTRATEGIAS

3

La revolución de los datos afecta a toda la organización

Por
Manos de diversas personas alzadas hacia el cielo.

Un cobro, un pago, una visita a la web, un email, una mención en redes sociales, una solicitud personalizada del producto... Cada pequeña transacción relacionada con un negocio genera datos. A mayor volumen de transacciones, mayor cantidad de datos.

 

Los datos creados a partir de las tecnologías digitales que posee la organización, le pertenecen. De momento no constan en el balance como activos, sin embargo, son de gran valor para las compañías por la información que aportan al desarrollo de negocio y a la toma de decisiones más precisas.

 

El objetivo de comenzar con el uso de big data como base para la gestión es entender al cliente y mejorar así la oferta de productos y servicios. Para lograrlo, es fundamental que toda la organización desarrolle habilidades de análisis apropiadas según el puesto, de manera que los datos disponibles para los colaboradores sean abundantes en cantidad y en calidad. Sin embargo, es esta fase de implementación de las tecnologías enfocadas a la obtención y análisis datos lo más complejo de esta transformación. El perfil de los colaboradores de una organización gestionada en base a los datos deberá ser tanto técnico en análisis de datos como experto en el negocio que se esté analizando, así como contar con un amplio conocimiento del comportamiento del consumidor. Los datos no sirven de nada si estos no se transforman en información ordenada y a su vez esta información acaba convirtiéndose en conocimiento, algo que hasta ahora sólo los seres humanos somos capaces de procesar. En definitiva, obtener conocimiento es lo que realmente hace valiosos a los datos, un conocimiento diferente al que se tenía previamente; más detallado, actualizado y fiable. Un conocimiento que hace ágil y rápida la toma de decisiones.

 

Pero antes de incluir la obtención y análisis datos como el enfoque principal en la gestión de las organizaciones, conviene entender algunos elementos básicos para que la implantación salga bien:

 

– Objetividad en la valoración de los perfiles de los empleados.

– Conciencia de la importancia y calidad de los datos que está generando el negocio.

– Desarrollo de nuevos métodos de análisis ágiles a la vista, como los dashboards.

– Homogeneización de los datos procedentes de distintas fuentes.

– Conocimiento de los procesos de generación de datos (experiencia en el negocio).


El análisis cuantitativo de los datos se hace a través de tecnologías basadas en modelos matemáticos, es decir, en base a modelos de predicción basados en ciencias exactas. Sin embargo, este análisis no es suficiente. Las decisiones, sean de oferta o de demanda, se rigen por el comportamiento abstracto de las ciencias sociales como la psicología, la sociología y la microeconomía. En este punto, el análisis cuantitativo de la tecnología desarrollada bajo criterios de las ciencias exactas, converge con el análisis cualitativo de las ciencias sociales (e inexactas) por lo que ambos perfiles han de tenerse en cuenta para tener una óptima gestión de los datos. 
Además, la comunicación interna tiene un papel importante en la implantación de una gestión data driven. Convencer a los colaboradores de la necesidad de esta nueva perspectiva empresarial es fundamental para el éxito final en áreas tan importantes como el desarrollo de producto, el marketing o la gestión de recursos humanos.

Compartir el artículo con un amigo

Publicidad

ARCHIVADO EN:

Big Data organizaciones
Publicidad

    Comentarios



    Acceda o regístrese para comentar